Bienaventurados los que me copien, porque ellos heredarán mis defectos

jueves, 3 de mayo de 2012

Conversaciones...

Lo único que sé es que es hora de cambiar el chip, de dejar los miedos a un lado y empezar a ver las cosas como son, si quieres algo tienes que ir a por ello y no hay más. Es normal tener miedos, tener inseguridades a la hora de hacer determinadas cosas, pero hay que saber dejarlas a un lado y tirarse a la piscina con todo.
No se trata de tomar la decisión correcta, si no de simplemente hacer lo que quieres, lanzarte, dejar ese miedo tonto que tienes e ir a por ello.
Total, la respuesta cuál puede ser: NO, pero con ello ya cuentas. Y si resulta que es un , bien grande. 
Si no te arriesgas no sabrás nunca cuál será la respuesta.

Ahora lo único que me falta es aplicarme bien el cuento y llevarlo a cabo, no sólo escribirlo como una simple reflexión de conversaciones mantenidas entre anoche y esta mañana con diferentes personas, incluso conmigo misma...

Sin más, a por ello con todo, ¿acaso pierdes algo si obtienes una respuesta negativa? No porque realmente no tienes nada qué perder en este caso.

Ahora toca fijarse en los pequeños detalles...


lunes, 30 de abril de 2012

Memorias de Idhún II: Tríada

"- Debo de estar loco -murmuró Yaren.- Te estoy acompañando hasta el mismo corazón del imperio de los sheks..., y todo porque tengo la remota esperanza de que un día te apiades de mí y me conviertas en un mago. Sólo los humanos somos capaces de darlo todo por un sueño, por estúpido que sea; dicen que es la propia diosa de Irial quien nos insufla los sueños, pero yo creo que es, simplemente, que los humanos somos un poco más idiotas que cualquiera de las otras razas inteligentes. ¿Los unicornios tienen sueños? -le preguntó de pronto-. No me refiero a los sueños que nos visitan cuando estamos dormidos, sino al tipo de sueño, de deseo... por el que luchas toda tu vida. Ese sin el cual tu existencia parece que no tiene sentido. ¿Has tenido alguna vez ese tipo de sueño?"

"Memorias de Idhún II: Tríada", Laura Gallego García.

lunes, 23 de abril de 2012

Blanca como la nieve, roja como la sangre

"- Eso es todo. Ese día mi abuelo me explicó que nosotros somos distintos de los animales, que solo hacen lo que su naturaleza les dicta. En cambio, nosotros somos libres. Es el mayor don que hemos recibido. Gracias a la libertad podemos convertirnos en algo distinto de lo que somos. La libertad nos permite soñar y los sueños son la sangre de nuestra vida, aunque a veces cuestan algún azote y un largo viaje. <<Jamás renuncies a tus sueños. Nunca tengas miedo de soñar, por mucho que los demás se rían de ti>>, eso me dijo mi abuelo, <<pues si lo haces renunciarías a ser tú mismo>>. Aún recuerdo los ojos brillantes con que subrayó sus palabras."
                                                                       _________

"Esta es la respuesta. Incinerar los sueños. Quemar los sueños es el secreto para abatir definitivamente a nuestros enemigos, de modo que ya no tengan fuerzas para levantarse y continuar. Para que no sueñen con las cosas hermosas de su ciudad, con las vidas ajenas; para que no sueñen con los relatos de los demás, tan llenos de libertad y amor. Para que no sueñen con nada. Si a la gente no le permites soñar, la esclavizas. Y yo, saqueador de ciudades, solo necesito esclavos para reinar tranquilo y sin que me molesten. Y así ya no quedarán más palabras. Solo blanca ceniza de los sueños antiguos. Esta es la destrucción más cruel: robar los sueños a la gente. Campo de concentración lleno de hombres calcinados con sus sueños. Nazis ladrones de sueños. Cuando no tienes sueños, se los robas a los demás para que ellos tampoco los tengan. La envidia te quema el corazón y ese fuego lo devora todo..."

"Blanca como la nieve, roja como la sangre", Alessandro D'Avenia.

jueves, 19 de abril de 2012

Amo - Silvia Penide

Amo aquellos que se parten las espaldas trabajando y aún así llegan a casa y siguen siempre soñando.

Amo a los que reivindican, aunque juren acallarlos, con la fuerza de sus verbos mejoría en sus trabajos.

Amo a los manifestantes, los de hoy y los de antes, que sueñan con libertades, dignidades absolutas.

Amo a los que dan su arte por las calles recibiendo las monedas de quien pasa y se para sólo un momento,
a los niños que se duermen con nadita en sus barrigas, a las madres que por ellos darían hasta la vida,
a los que guardan adentro el alma dulce de un payaso, 
a los que abren sin dudarlo a cualquier raza sus brazos.

Amo a la libertad sexual, a la izquierda y al sin ira, al que cuenta con los otros, a los que no quitan vidas, a los que escriben pancartas contra guerras tan absurdas, a los que tiran claveles, a los que luchan y educan, al que persigue sus sueños sin cansarse aunque sea duro, a los que queman banderas por un mundo sin fronteras.

Amo a Pipi Calzaslargas por ser tan irreverente, a la pluma y al papel del que cuenta y da emociones, al sonido de las voces que jamás dicen mentiras, a los que quieren ser niños durante toda su vida.

Amo al ecologista, amo también al altruista, amo al máximo respeto, amo a los que aman la vida, a quien da su corazón, a quien no le puede el orgullo, a quien cuida su alrededor...
...y a quien quiere cambiar el mundo.
 

viernes, 13 de abril de 2012

Sombras...

Perderme...
Desaparecer...

Algunos días me gustaría poder desaparecer, irme de esta ciudad que tanto me gusta, pero que a la vez tanto me agobia, como hoy...

Irme para poder perderme, desconectando por completo de todo y de todos, desconectar la mente y por unos días ser capaz de no pensar en nadie, ni siquiera en mí, actuar sin pensar, sólo dejarme llevar, por lo que siento, por lo que pienso... ser YO sin ningún tipo de careta ni de máscara...

Y es que hay días en los que sin saber por qué, todo te sale mal y todo te sienta mal, en los que intentas buscar a alguien para hablar, no ya de lo que te pasa, si no simplemente hablar porque te apetece, pero no encuentras a nadie que realmente esté ahí para escucharte, pero sin embargo, en ningún momento les vas a culpar, porque nadie tiene la culpa de ello.

Hoy es un día de esos tontos en los que no te apetece hacer nada acompañado además por esas nubes que cubren el cielo...

Pero estoy segura que mañana todo esto cambiará, aunque sea un poquito, pero mejorará, porque mañana será otro día, otro día más en el que seguir con esto que llamamos vida.